lunes, junio 17

Biden vuelve a pedir a los republicanos que prohíban las armas de asalto tras la última matanza de Maine

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha condenado este jueves el ‘mass shooting’ (tiroteo, en español), el cual ha calificado de «trágico y sin sentido», en el cual han muerto al menos 18 personas y otras 13 han resultado heridas. El demócrata ha aprovechado esta última matanza en el estado de Maine, la peor en EE.UU. en lo que va de año, para solicitar a sus rivales, los republicanos, que respalden en el Congreso la prohibición de las armas de asalto en el país y establecer así leyes más estrictas de control.

«Hoy, tras otra tragedia más, insto a los legisladores republicanos en el Congreso a cumplir con su deber de proteger al pueblo estadounidense. Trabajad con nosotros para aprobar un proyecto de ley que prohíba las armas de asalto y los cargadores de alta capacidad«, ha dicho Biden en una declaración escrita a los medios.

«Esto es lo mínimo que le debemos a cada estadounidense que ahora llevará las cicatrices -físicas y mentales- de este último ataque«, continúa el comunicado emitido por la Casa Blanca-. »Jill y yo oramos por los estadounidenses que perdieron la vida, por aquellos que aún se encuentran en estado crítico y por las familias, los supervivientes y todos aquellos que soportan la conmoción y el dolor« por lo ocurrido.

Un hombre de 40 años, identificado como Robert Card, abrió fuego en la madrugada del miércoles en un bar y una bolera de la localidad de Lewiston, en el estado de Meine. Al menos 18 personas murieron en el tiroteo y más de una decena resultaron heridas. Las autoridades continúan buscándo al sospechoso, un exreservista del Ejército estadounidense.

No es la primera vez que el presidente de los EE.UU. aboga por la prohibición de este tipo de armas de fuego -y en general por restringir el acceso a estas por parte de la población. Ya lo hizo tras el tiroteo de Nashville en marzo de este mismo año, donde pidió a la Cámara de los Representantes frenar la «epidemia» de armas en el país. En 2022, también hizo un nuevo llamamiento a la prohibición de los fusiles de asalto tras otra matanza en Carolina del Norte, que acabó con la vida de 5 personas: «Ya basta, es suficiente», lamentó en aquella ocasión.