miércoles, abril 24

el Parlament define la recta final de la legislatura

Tras un debate descafeinado por el foco que acapara la investidura fallida de Alberto Núñez Feijóo, el Parlament se prepara para fijar las prioridades de la recta final de la legislatura. Este viernes se someterán a votación las propuestas de los grupos, que sobre el papel deberían ser asumidas por el Govern de Pere Aragonès. La amnistía, así como la vinculación de la reelección de Pedro Sánchez al compromiso de avanzar hacia un referéndum que han pactado ERC y Junts, está en estos momentos en el ojo del huracán, pero también la minoría del mandato de los republicanos está en el centro de la diana, así como otras zancadillas en materia económica y social que la oposición ha previsto para el ‘president’. A continuación, las carpetas candentes que pondrán la guinda a la sesión de arranque del curso político en Catalunya.

ERC, Junts y la CUP -a pesar de sus diferencias inciales- someten a votación un texto conjunto para exigir la aprobación de una ley de amnistía para todos los «represaliados por motivos políticos» en el marco de la causa del ‘procés’. Los Comuns también presentan un texto a favor de esta ley, entendiéndola como el punto final de la desjudicialización, mientras que Cs y el PP piden rechazarla por completo. Sin embargo, este no será el texto más relevante de la votación de este viernes, sino el que presentan republicanos y posconvergentes para condicionar la investidura de Sánchez a que el Gobierno «se comprometa a trabajar para hacer efectivas las condiciones para la celebración de un referéndum«, aunque no fijan plazos. El PSC, que rechazará todas estas propuestas, mantiene su apuesta por el «diálogo» y el «reencuentro» dentro de la Constitución.

Tanto el PSC como Junts llevan a votación la «pérdida de confianza» del Parlament en el ‘president’ Pere Aragonès, mientras que En Comú Podem apunta a su «falta de liderazgo». Los tres partidos se votarán las propuestas de los otros para poner en evidencia la soledad con la que gobierna ERC desde que se rompió el Govern hace un año, pese a que ninguno de ellos lleva por escrito la petición de unas elecciones o de una moción de censura. Se trata de un mal trago que los republicanos dan por descontado convencidos de que, más allá de la escenificación, podrán acabar la legislatura. Tanto los socialistas como los Comuns, conscientes del apoyo imprescindible de los independentistas a la investidura de Sánchez, se han ofrecido a volver a colaborar en la negociación de los presupuestos de 2024.

Junts también somete a votación otra de sus condiciones para un eventual acuerdo con el PSOE: la oficialidad del catalán en la UE, que considera “imprescindible” que se apruebe antes del 24 de octubre. También ERC habla de lengua en sus propuestas, pidiendo cerrar el Pacte Nacional per la Llengua antes de cerrar el año, y somete a votación los cursos de catalán para sanitarios anunciados por el ‘president’. Una formación lingüística que también recogen PSC y Comuns. Por contra, el PP insiste en que el castellano sea vehicular en las escuelas y Cs pide aplicar la sentencia del 25%. Todo lo contrario de la CUP que, por motivos totalmente opuestos, pide derogar la ley aprobada por PSC, ERC, Junts y los Comuns para responder a esta sentencia.

La financiación autonómica

La cuestión de la financiación estará también encima de la mesa. Tanto ERC como Junts ponen el acento en revertir el déficit fiscal que desde la Generalitat cifran en 22.000 millones de euros, aunque solo los republicanos lo llevan a votación. Por contra, el PSC, que pone en duda esta cifra, emplaza al Govern a no dejar vacía la silla de la negociación del nuevo modelo de financiación, un melón que Sánchez quiere afrontar en esta legislatura si logra continuar en la Moncloa. También los Comuns hacen un llamamiento en este sentido para combatir la «infrafinanciación» de Catalunya, además de reclamar a Aragonès que presente los presupuestos de 2024 en tiempo y forma para que entren en vigor el 1 de enero, petición que hace también Ciutadans. Los republicanos se reafirman en una negociación «bilateral» para lograr una financiación «singular».

Traspaso de Rodalies e infraestructuras

Otro de los ejes centrales de la votación será el apartado de infraestructuras, con el trasporte público y los macroproyectos en el punto de mira. El traspaso integral de Rodalies lo piden ERC, Junts y los Comuns; mientras que el PSC habla de firmar el contrato programa de Renfe para los próximos 10 años antes de acabar 2023. Cs y PP quieren que se acaben las obras de la L9 y los Comuns piden una mejora de la red de autobuses interurbanos y que los trenes lleguen a zonas mal comunicadas como la Costa Brava.

El Aeropuerto de Barcelona-El Prat es el otro punto de atención. El PSC exige constituir, antes de que termine el 2023, la comisión técnica Estado-Generalitat que debe buscar fórmulas de consenso para ampliarlo, tal y como se pactó con los presupuestos. PP y Cs también piden ampliar el aeródromo, mientras que la CUP quiere que la Cámara se oponga tajantemente a un «crecimiento de vuelos y de viajeros», una posición parecida a la de los Comuns. Los ‘cupaires’ también buscan que la Cámara rechace grandes proyectos como el Hard Rock o el Cuarto Cinturón, mientras que PSC y Junts quieren un apoyo a la Ryder Cup.

La lucha contra la sequía vuelve a ser protagonista de las reclamaciones de la oposición. Tanto el PSC como Junts, la CUP y los Comuns emplazan al Govern a acelerar la inversión en infraestructuras de regeneración y desalinización y del agua y los posconvergentes añaden exigir al Gobierno la delegación total de las competencias hídricas. La mayoría de grupos censuran también la lentitud del ejecutivo en el despliegue de las energías renovables. Aunque ERC reafirma su compromiso en impulsar la energética pública, la CUP vuelve a pedir que ejerza de comercializadora.

Noticias relacionadas

Los impuestos volverán a juntar extraños compañeros de viaje. Junts y el PP someten a votación una rebaja del IRPF en los tramos más bajos, así como una propuesta para bonificar en un 99% el impuesto de sucesiones y donaciones en familiares de primer grado. Cs no entra en concreciones, pero pide un análisis detallado de los impuestos que pagan los catalanes en relación con otras comunidades, con el objetivo de eliminar diferencias. Al otro lado, las izquierdas apuestan por crear nuevos gravámenes. ERC lleva a votación desplegar un impuesto a las grandes embarcaciones, los Comuns piden «redefinir e incrementar la tasa turística» y la CUP propone un nuevo impuesto a las segundas residencias.

Acortar el tiempo de visita del médico de atención primaria también será una reclamación mayoritaria. El PSC y Junts sostienen que sea en un máximo de dos días y el texto de los Comuns fija un plazo de cinco. ERC defiende, como el PSC, la aprobación de un nuevo Pacte Nacional de Salut, mientras que Ciutadans y el PP vuelven a reclamar que se acabe con las listas de espera en la sanidad y la CUP aboga por la farmacéutica pública y la prohibición de la actividad privada de las mutuas en los centros sanitarios. Más recursos para hacer frente a los problemas de salud mental y aumentar la cifra de psicólogos es también una petición transversal. En el ámbito de la educación, mientras Aragonès ya se ha comprometido a la ampliación del cheque escolar a los alumnos de la ESO, PSC, Comuns y Junts piden su reformulación.