miércoles, julio 17

El presidente del Museo del Holocausto critica al embajador de Israel ante la ONU por llevar la estrella amarilla

La guerra de Israel contra Hamás y la situación de los rehenes retenidos en Gaza sigue centrando la gobernanza de las Naciones Unidas. El embajador israelí ante la ONU, Gilad Erdan, ha prometido llevar una estrella amarilla con el mensaje de «nunca más» hasta que el Consejo de Seguridad de la ONU condene «las atrocidades de Hamás» y exija la «liberación inmediata» de los rehenes.

Sin embargo, el gesto de Erdan ha provocado duras críticas en Israel. Su uso de la insignia, que simboliza la opresión de los judíos desde su imposición en la Europa ocupada por los nazis, ha sido condenada por Yad Vashem, el monumento conmemorativo del Holocausto de Israel.

El presidente de Yad Vashem, Dani Dayan, dijo que «lamentaba ver» la decisión de la delegación israelí en Nueva York.

«Este acto deshonra a las víctimas del Holocausto así como al Estado de Israel», dijo Dayan en una publicación en hebreo en X, anteriormente Twitter. En su lugar, los portavoces de la institución han instado al diplomático a utilizar la enseña de Israel para pedir respeto y comprensión.

Falta de consenso

El enviado de Israel ante el organismo mundial, Gilad Erdan, denunció el lunes al Consejo de Seguridad por «permanecer en silencio» ante los ataques mortales sin precedentes de militantes palestinos de Hamás contra Israel el 7 de octubre.

El Consejo de Seguridad de la ONU no ha logrado aprobar una serie de resoluciones que aborden la situación en Israel y Gaza debido a una falta de consenso.

Israel rechaza airadamente una resolución de la ONU que insta a una «tregua humanitaria» en Gaza, y el embajador del país dice que Israel seguirá defendiéndose.

«Este es un día oscuro para la ONU y para la humanidad», dice el embajador ante la ONU, Gilad Erdan, y promete que su país utilizará «todos los medios» para luchar contra Hamás.

«Hoy es un día que quedará como infamia. Todos hemos sido testigos de que la ONU ya no tiene ni un gramo de legitimidad o relevancia», afirmó.