sábado, abril 13

El PSC apremia al Govern a cumplir con los presupuestos tras haber ejecutado el 55%

Como los escolares que estos días reabren los libros para tratar de recordar en qué punto del relato histórico, o de las operaciones matemáticas, se quedaron en junio, el Govern y el PSC han hecho balance del pacto de los presupuestos entre republicanos y socialistas que posibilitó la aprobación de las cuentas de este 2023. El balance gubernamental es, como no podía se de otro modo, triunfalista; mientras que los socialistas apremian. «No es dramático, pero hay mucho margen de mejora», dicen fuentes del PSC, tras analizar exhaustivamente las cifras que les ha hecho llegar el Executiu tras la reunión de evaluación de julio.

Por este motivo, el partido dirigido por Salvador Illa -reunido este jueves y viernes en Vielha- pedirá al Govern una nueva reunión de seguimiento a principios de octubre y también repetirá la ronda de contactos con «más de 170 agentes socialistas y económicos que ya participaron en la elabración del presupuesto» con el fin de hacer una valoración común del cumplimiento.

Según los datos del Executiu, con fecha de cierre del 15 de junio, es decir, a los cuatro meses y medio exactos de la firma del acuerdo entre Pere Aragonès y Salvador Illa y tres de la entrada en vigor de los presupuestos pactados, tras su paso por el Parlament, se han puesto en marcha ya el 75% de las 283 medidas que afectan al quehacer de 13 ‘conselleries’.

Hasta julio, según datos recopilados por EL PERIÓDICO, se ha ejecutado el 55% de las cuentas y se han completado un 11% de las acciones acordadas. Un porcentaje análogo al de las propuestas que aún no han empezado a andar. Además, hay un 78% de las medidas en curso.

Feminismes y Acció Climàtica, en la cola

La evaluación del PSC señala las ‘conselleries’ que acumulan más deberes pendientes. En la cola, y a mucha diferencia, está el departamento de Igualtat i Feminismes, con solo un 25% de presupuesto ejecutado; seguido por el de Acció Climàtica, con un 36%; y del de Empresa i Treball, con un 42%. Además, se da la circunstancia que también son las ‘conselleries’ que -en términos porcentuales- han hecho más modificaciones presupuestarias y han aumentado más el crédito, aunque de forma global es Salut la que más se ha desviado del presupuesto, con más de 1,7 millones de euros.

Un punto que los socialistas ven con preocupación, ya que estiman que no se podrá cumplir con los objetivos de déficit, y que esto afectará directamente a las cuentas del próximo año. «No es una buena noticia», subrayan.

Los aspectos polémicos

En cuanto a los aspectos más polémicos del pacto, es decir, la construcción de la B-40, el empujón al Hard Rock y la remodelación del aeropuerto de El Prat aparecen en el apartado de ‘proyectos a largo plazo’ del Govern. Así, por ejemplo de la autovía del Vallès se señala que «se ha firmado el protocolo que garantiza la redacción y financiación del proyecto de la Rond Nord de los sistemas urbanos de Terrassa, Sabadell y Castellar». Es decir, el objetivo que fijaba el acuerdo. «Obra finalizada», según el Executiu.

Del aeródromo solo se cita el acuerdo, sin más y se señala que está pendiente de crearse la comisión Gobierno-Generalitat que debe abordar el asunto. Y del macrocomplejo de ocio, el acuerdo sancionaba que «durante 2022 se tenía que «completar los procesos relacionados con el inicio del proyecto». Algo que, para el Govern en su informe está «en curso».

Los asuntos pendientes

Pese a la satisfacción del Govern, el PSC opina que la ejecución es baja y son críticos con las medidas acordadas que aún no se han puesto en marcha. De las 281 que incluía el acuerdo, el 32 están ya finalizadas, mientras que otras 32 no se han iniciado, aunque las 217 restantes están en curso.

Lo más flagrante, según el PSC, es que no se hayan llevado a término la «grandes inversiones» para paliar la sequía, como en el caso de la estación de regeneración del Besós y la ampliación de la desalinizadora de la Tordera. «A pesar de contar con los recursos disponibles, ahora la Generalitat delega en el Gobierno para que cumpla la financiación de esta inversión», critican los de Illa.

También acusan al Govern de ejecutar solo un 7,9% del programa de apoyo a la industria, de tener «dificultades» para llevar a cabo los programas de formación de médicos y profesores, de no haberse notado aún las medidas para mejorar las listas de espera en el ámbito de la Salut ni de la valoración del grado de dependencia, además de ver una ejecución «lenta» y con un «amplio margen de mejora» en el ámbito de las renovables.

Como preveía el acuerdo, se han celebrado las pertinentes reuniones de seguimiento entre Govern y el PSC, en concreto, el 8 de marzo y el 6 de julio, donde se repasó el estado de situación de los acuerdos y el Executiu «dio respuesta a los requerimientos de información adicional planteados» por los socialistas, señalan fuentes de Presidència.

Los presupuestos de 2024

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Todo ello, a las puertas del inicio de las negociaciones de las cuentas para el próximo año, que el ‘president’, Pere Aragonès, quiere abordar «a la vez» con Junts, la CUP, los Comuns y el PSC. Por su parte, los socialistas desvinculan la evaluación del acuerdo 2023 de la futura negociación, aunque avisan que tienen derecho a «quejarse» si ven un cumplimiento flojo de la anteriores cuentas.

Con todo, descartan vincular las cuentas de Aragonès con la investidura de Pedro Sánchez y aseguran tener «predisposición» para hablar con el Govern e incluso bromean con tener «calambres de tener la mano tan tendida».