martes, abril 16

ERC no se reunirá con el PP para hablar de la investidura de Feijóo

Los representantes de ERC no se reunirán con los del PP para hablar sobre su posición ante la propuesta de investidura del líder popular, Alberto Núñez Feijóo, que está prevista para el 26 y 27 de septiembre. Fuentes de los republicanos han explicado a Europa Press este jueves que ERC «no habla» con el PP, después de que Feijóo dijese que iniciaría el lunes una ronda de contactos con los grupos parlamentarios para intentar recabar apoyos para ser investido –actualmente cuenta con los votos de Vox, Unión del Pueblo Navarro y Coalición Canaria, pero no son suficientes–.

Por su parte, Junts guarda silencio sobre si participará o no en esta ronda de contactos y ninguno de sus representantes ha reaccionado a las palabras del vicesecretario de Institucional del partido, Esteban González Pons, que apostó por hablar con todas las formaciones políticas, entre ellas las independentistas, excepto con EH Bildu.

Frente a la ‘luz de gas’ o ‘cobra política’ que está recibiendo Feijóo como consecuencia de los acuerdos del PP con la ultraderecha de Vox, tanto PSOE como Sumar han cedido temporalmente sus parlamentarios para que Junts y ERC puedan lograr tener grupo propio en el Congreso.

Protagonistas

Conseguir grupo parlamentario propio en el Congreso permitirá a Junts y a ERC percibir subvenciones, disponer de más tiempo de intervención en los debates, formular semanalmente preguntas al Gobierno y mayor capacidad para defender iniciativas legislativas y de control en las sesiones plenarias, entre otras ventajas. Es por tanto una prueba de buena voluntad negociadora de cara a una negociación práctica de investidura de Sánchez, que ya se ha iniciado. Los parlamentarios cedidos volverán a las filas de sus partidos pocos días después de la inscripción como grupo parlamentario de ERC y Junts, sin menoscabo de sus ocupaciones futuras en el Congreso, en comisiones o incluso con responsabilidades de Gobierno. Algunos de los cedidos tienen opciones a tener gran protagonismo personal en un futuro Gobierno que algunos ya bautizan como ‘plurinacional’.

Los dos partidos independentistas catalanes no cumplen por si solos los requisitos que establece el reglamento del Congreso para formar grupo parlamentario propio, pues no superan los 15 diputados, no llegan al 5% de voto en toda España y no alcanzan el 15% en las circunscripciones donde se han presentado.

Pero desde el primer momento hicieron ver al PSOE que, antes de hablar de la investidura de Pedro Sánchez, era imprescindible que se les asegurase tener grupo parlamentario propio. Por ello apoyaron a los socialistas para hacerse con la mayoría en la Mesa del Congreso, ya que el órgano de gobierno de la Cámara es quien tiene la última palabra. Y para ayudar a los independentistas, el PSOE cederá cuatro diputados del PSC a Junts y Sumar aportará dos de En Comú a ERC con el fin de que tanto los de Carles Puigdemont como los republicanos alcancen ese mínimo del 15% de voto en el conjunto de Catalunya y puedan formar sus respectivos grupos parlamentarios.

Las ventajas de tener grupo propio

Tener grupo propio supone grandes ventajas políticas, económicas y de medios. Quien lo constituye tiene garantizada su representación en todas las comisiones parlamentarias, en la Diputación Permanente y voz propia en la Junta de Portavoces y capacidad para intervenir en todos los debates en igualdad de condiciones; mientras que dentro del Grupo Mixto hay que repartirse tiempos de intervención y asientos en las comisiones.

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En las sesiones de control, tener grupo propio posibilita entrar en los cupos de preguntas e interpelaciones para poder debatir semanalmente con al Gobierno, así como ventajas a la hora de incluir sus proposiciones no de ley en los plenos; en cambio, en el Grupo Mixto todo ese ‘pedazo de tarta’ debe distribuirse a partes iguales.

En el plano económico, tener grupo permite acceder a dos tipos de subvención: la que otorga el Congreso a cada grupo –364.160,64 euros al año (30.346,72 al mes) la pasada legislatura– y la que da el estado por el envío gratuito de propaganda electoral durante la campaña (mailing). Y las ventajas se prolongan para las siguientes elecciones, porque los que ahora lo consigan grupo propio tendrán opción a presencia en los futuros debates electorales y planes de cobertura informativa de los medios públicos. Junts, por ejemplo, se quedó fuera de los debates y los planes de cobertura de RTVE en la campaña del 23J hace cuatro años no logró grupo propio, sino que lo estuvo compartiendo con PDeCAT, BNG, Compromís y Más País.