sábado, abril 13

Exige una mayor reversión en educación y que salga al aire el decreto de medidas turísticas

El líder del PSC, Salvador Illasi renuncia en su estrategia de palo y zanahoria con gobernar. Dicho esto, debéis informar que la tripulación se encuentra al volante en el Palacio de la Generalitat con peras aragonesas flaquea y «no está a gran altura» y, a veces, extiende tu mano para ayudarlo a unirse al grupo «responsable». Lo volvió a hacer en la entrevista institucional en TV3 como jefe de la oposición, ya que fue central en la gestión y trató de salir de la ley de amnistía o de la relación con Pedro Sánchez con los independentistas. Por un lado, mantuvo su oferta de revisar el pacto en cuanto a los requisitos previos, pero con la condición de que sea aumentar el requisito previo en la educación a través del lanzamiento del informe PISA y que los proyectos acordados en las cuentas se hagan con más fuerza. Por el otro, ha dejado en el aire su voto al decreto para limitar el alojamiento turístico que estos milagros necesitan ser validados por el presidente. Que funcione o no depende de lo que decidan los socialistas.

Tras una cumbre sobre cómo afrontar una plan de choque en las escuelas que contó con el consentimiento del Gobierno y la oposición para crear una comisión que determine las medias, Illa defendió que las próximas cuentas deben «buscar una forma progresista» para 6% de reversión del PIB en la instrucción que establece el Estatuto. Se especificó explícitamente que esta sugerencia no se enriquecería para centrarse en el mensaje en cuestión. «déjame saber las direcciones» de los centros para ascender desde este atolladero. La misma receta que se ha aplicado a la gestión de la secuencia en un contexto en el que se considera que es necesario recurrir a mecanismos que permitan acelerar las inversiones para la regeneración y desalinización del agua.

Más curiosas son cuestiones como el cumplimiento de las infraestructuras acordadas. Si antes de las doce campanadas se ha dado por sentada la comodidad de la B-40, se ha querido insistir en que esta ruta debe ser ser de «alta capacidad», es decir, quedarse con cuatro carros -dos para sentir-, pesa sobre lo que el Gobierno ha sostenido hasta ahora de que eso no sería así. También reiteró la nueva ampliación del aeropuerto de Prato y que prevaleció sobre el Hard Rock, pero reiteró que son líneas rojas para un nuevo acuerdo y se mostró flexible en el calendario de construcción. Comprendió el fuego, lo reflexionó en las políticas educativas, en la vida y en la seguridad. Para saber lo que estabilidad de Pedro Sánchez Depende de mantener el apoyo de ERC en el Congreso, se puede abrir pero no sumar.

Una limitación voluntaria

Eso sí, su objetivo es que el gobierno sude cualquier apoyo. Más recientemente, estos milagros en el Parlamento con el decreto de medidas turísticas. «En algunos sitios sí habitualmente y en otros no», afirmó. Desde los ayuntamientos, como el de Barcelona, ​​se puede recurrir a herramientas que limiten las licencias cuando la cantidad supongan «un problema», pero respetándola «margen de autonomía». Digamos que es un personaje voluntario. «No es necesario obligar a todos», subrayó. La votación final se decidirá justo antes de la votación y el Gobierno sabrá que no podrá hacer frente a Junts, que votará en contra.

Illa cultiva el papel de oposición que no hay respiro para el ejecutivo y, al mismo tiempo, se presenta como garante de la estabilidad. Parámonos ya, de jugar con las predicciones que hacen las preguntas cuando falta un año para las elecciones, de darles las vueltas, aunque ha asegurado que no aguanta primero porque tiene «elecciones» -le pregunté a Aragonès cuando Lo convoca «piensa en el país» – y que ni tan solo tiene en cuenta con quien quise gobernar si genial. Rotos los bloques, mantiene abiertos los pactos tanto con ERC como con Junts, pero ha evitado expresar ninguna preferencia.

Las fotos con Puigdemont y Junqueras

Una vez pasado el parón navideño, el PSC podrá dar un paso más para impactarlo engranaje electoral Con el congreso que el partido ya celebra previsto para el mes de marzo, un cónclave diseñado para ser una puesta hasta el punto de que el último espaldarazo en Illa con un programa que los socialistas dicen se centra en «las cosas del rincón». es así, que «pase pagina» En definitiva, la disputa territorial que Aragonès intenta mantener viva con su apuesta por un referéndum que en la reunión de estos jóvenes Sánchez reclamará junto con más inversiones y mejor financiación.

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Illa ahuyentó los metros en camisa de once varas a la hora de referirse a la amnistía o a las reuniones en las que Sánchez anunció que mantendrá tanto con Carlos Puigdemont en contra Oriol Junqueras. «Me parece muy bien que haya interés en reunirse con el presidente», dijo con ironía, pero también para asegurar que lo mismo no supondría «incomodidades» al tratar con el expresidente de la Generalitat. razón por la cual nunca han mantenido una conversación. Describió su relación con los miembros del Parlamento como «fluida».

El líder del PSC reiteró su convencimiento de que el «esfuerzo de generosidad» suponía la amnistía, al igual que los indultos, «darán frutos» para la «normalización» de las relaciones entre Cataluña y el Estado. Su punta es la de «mejorar el autogobierno» -ha eludido cualquier mención a una reforma del Estatuto y de financiación a este respecto principio de ordinalidad -que no se busque posición en función de lo que se realiza- sería «una buena aproximación», considerando que recientemente se ha avenido a este principio.