martes, abril 16

La agencia de la ONU para los refugiados palestinos advierte que suspenderá sus actividades en febrero si no recibe financiación

La agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) ha suspendido sus actividades humanitarias hasta finales de febrero si los países que congelaron el envío de fondos no revisan sus decisiones, después de que 16 gobiernos cancelaran su colaboración por la supuesta implicación de trabajadores en el Ataques de Hamás del 7 de octubre. «Si la financiación sigue suspendida, lo más probable es que nos veamos obligados a suspender nuestras operaciones a finales de febrero, no sólo en Gaza, sino en toda la región», advirtió el comisario general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, en alusión a actividades que también se extiende a Cisjordania, Jordania, Líbano y Siria. En el caso de Gaza, la UNRWA es la organización humanitaria más grande. Antes del estancamiento del conflicto tenía 13.000 empleados, de los cuales 3.000 seguían trabajando. El jefe de la agencia en este enclave palestino, Thomas White, subrayó que «es difícil imaginar que los habitantes de Gaza puedan sobrevivir a esta crisis de la UNRWA». Nota sobre la norma Si el 10% de los empleados de UNRWA en Gaza tienen vínculos con Hamás, según la inteligencia israelí Javier Ansorena La agencia de la ONU está en el ojo del Huracán tras una información que describe las implicaciones de los ataques de sus empleados en Gaza del 7 de octubre Poco después Tras el CES y hacerse pública la investigación a más de una década de empleados por presuntos atentados terroristas, una cascada de gobiernos decidió paralizar unas ayudas que alcanzaron los 440 millones de dólares (una de 407 millones de euros). En un momento en que la guerra en Gaza no ha terminado y la Corte Internacional de Justicia ha pedido «más ayuda humanitaria» sobre el terreno, Lazzarini insistió en que corresponde «fortalecer y no debilitar» el documento de la UNRWA. Situaciones desesperadas La organización está preocupada por la situación en todo el territorio de Gaza, explotando el norte, donde se concentra inicialmente la ofensiva militar lanzada por Israel. Aunque el acceso a esta parte de Francia es mínimo, UNRWA tiene la constancia de poder tener gente haciendo comida per hai para hacer harina. La UNRWA ha solicitado acceso a la zona norte y, las pocas veces que lo ha hecho, la población ha visto signos de desesperación. “Cuando nuestros convoyes finalmente pueden llegar, la gente se agolpa en los camiones para conseguir comida y, en el menú, comen en el mismo lugar”, explica White. El sur, por su parte, concentra la mayor cantidad de espacios internos. Sólo en la localidad de Rafá, situada en el extremo sur, hay 1,4 millones de personas, en su ciudad de refugiados precarios y sin servicios básicos, en un contexto que ahora se complica con los nuevos movimientos provocados por la intensificación de las operaciones le. de Jan Yunis.