martes, abril 16

Machado, un camino a la presidencia lleno de ‘trompicones’

La política venezolana deberá superar las trabas del régimen dictatorial para correr para el Palacio de Miraflores

Al grito de “¡viva Venezuela libre!”, María Corina Machado ha renovado el espíritu y las ganas de alcanzar mejores días para su país. Es la mejor opción para derrocar la dictadura de Nicolás Maduro, en las urnas, el próximo año.

Machado, una experimentada política, ingeniera industrial y especialista en Finanzas por el Instituto de Estudios Superiores de Administración, egresada del programa de líderes mundiales en políticas públicas de la Universidad de Yale.

Ha sido defensora de la transparencia electoral y la participación ciudadana. Así se dieron sus inicios en el mundo político venezolano cuando en 2002, fundó la organización “Súmate”, para velar por estos fines.

Desde hace dos décadas, lucha contra el régimen dictatorial venezolano. En 2004, impulsó la recolección de firmas para revocar el mandato al expresidente Hugo Chávez (q.e.p.d.).

En 2011, se convirtió en un nuevo fenómeno electoral. Alcanzó la mayor cantidad de votos para convertirse en diputada del Estado de Miranda.

Dos años después (2012), en medio de un severo deterioro económico y social de su país, Machado fundó el colectivo “Vente Venezuela”, con el que se postuló a la presidenciales. En aquella ocasión, alcanzó un pobre desempeño. Ocupó el tercer escaño con 3.8%. Henrique Capriles quedó en primer lugar con 64.3%.

Fue la promotora de una ola masiva de protestas en febrero de 2014, a la que se le denominó “La salida”. Ha denunciado las atrocidades y violaciones de los derechos humanos del régimen venezolano desempeñándose como embajadora alterna de Panamá ante la Organización de los Estados Americanos.

El régimen la calificó de “traidora” a la patria y de mantener planes magnicidas y la sacó de la Asamblea.

Los ataques en su contra no han faltado. No solo han intentado silenciar su voz sino también dejarla fuera de la contienda electoral. Un tribunal le prohibió salir del país en tanto se desarrollaba la investigación por cargos de “traidora”.  Lleva 9 años.

La última carta del régimen fue inhabilitarla para ejercer cargos públicos por 15 años con la excusa de errores y omisiones en su declaración de patrimonio. Con esto están sacándola de la contienda electoral. Es una argucia legal, que tendría que superar para ser candidata en una elección en la que se perfila como la única opción de la oposición para llegar al Palacio de Miraflores y restablecer el orden democrático, que ha llevado a su país a la peor crisis económica, social y política y a una imparable migración.

Machado no se ha intimidado con esta medida y ha continuado su campaña enfocada en un plan de libre mercado, respaldo a la propiedad privada y un estado de derecho. En su agenda también contempla un par de inversiones en infraestructura, bienes públicos y educación y, además, un programa de privatización de empresas estatales, entre ellas, la petrolera estatal.

Ganó ampliamente las elecciones primarias, con un 90% de los votos. Si se confirma el calendario electoral, podría ser la única candidata opositora para las presidenciales venezolanas de 2024. José Isabel Blandón, el analista político panameño, la considera como una candidata que concentra el apoyo ciudadano en todos sus componentes.

Pero, en su camino, seguirá encontrado trompicones. Diosdado Cabello, del partido oficialista, ha dicho que la candidata “no va”.