sábado, abril 13

Podemos despide al 70% de la plantilla en un ERE que afecta al doble de mujeres que de hombres

Podemos logró este lunes el acuerdo para culminar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que inició a principios de mes, por el que despidirá finalmente a un 70% de la plantilla afectada, en un proceso que afecta mayoritariamente a las mujeres trabajadoras del partido. La organización consuma así el cierre de ocho sedes territoriales de la formación, con el despido de sus trabajadores en Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Galicia, Madrid y Valencia. De los 105 trabajadores afectados por el ERE, sólo se salvarán 28 pertenecientes a la sede central, tras pactar la salida de los 44 trabajadores de las distintas sedes autonómicas y de 33 en el caso de los servicios centrales ubicados en Madrid.

El ERE, adelantado en exclusiva por El Periódico de España, del grupo Prensa Ibérica, preveía despedir a la mitad de la plantilla. Finalmente, la cifra será mucho mayor y alcanzará a siete de cada diez empleados después de una drástica reducción en el ámbito estatal, donde Podemos contaba con 61 trabajadores de los que más de la mitad deben ahora abandonar la empresa -un 54%-.

La comunicación enviada por el partido a sus trabajadores a primeros de agosto contemplaba el cierre de los centros de trabajo en nueve comunidades autónomas, una cifra que finalmente se ha reducido a ocho, después de que Podemos aceptase sacar del despido colectivo a Cantabria -inicialmente incluido en el ERE-, después de que negociara con su única trabajadora una reducción de jornada.

Sí se culmina el despido de los empleados en el resto de federaciones afectadas: 5 en Aragón, 7 en Asturias, 8 en Baleares, 6 en Canarias, 3 en Galicia, 4 en la Comunidad de Madrid y 7 en la Comunidad Valenciana y de 3 en Castilla-La Mancha, donde se contemplaban inicialmente cuatro salidas pero donde su coordinador autonómico, José Luis García Gascón, pidió mantener su puesto de trabajo a cambio de trabajar a media jornada, según el último documento del acuerdo, al que ha tenido acceso El Periódico de España.

Podemos trasladó a principios de mes a sus trabajadores la «profunda reestructuración» que pensaba llevar a cabo, justificando el ERE en la fuerte caída de ingresos tras los malos resultados de las autonómicas y municipales y después de lograr sólo cinco diputados morados dentro de la coalición Sumar. El partido cifraba en un 90% la pérdida económica a nivel autonómico y en un 70% a nivel estatal.

Los territorios que no se han visto afectados por el ERE son los cuatro que salvaron los muebles el 28M: Navarra, donde Podemos pasó de dos a tres diputados, ExtremaduraLa Rioja Murcia, que lograron revalidar los asientos obtenidos en 2019, además de las federaciones de País VascoCastilla y LeónAndalucía Cataluña, que no celebraron autonómicas en mayo.

Acelerar los plazos

La indemnización pactada con los trabajadores será de 38 días por año trabajado, una cifra superior a los 20 días establecidos por la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012 pero inferior a las indemnizaciones máximas fijadas en la anterior legislación, que contemplaba 45 días para los despidos improcedentes.

El acuerdo se ha alcanzado después de un agosto con múltiples de reuniones entre la organización de LIlith Verstrynge y la representación de los trabajadores en los distintos centros de trabajo. Podemos inició las conversaciones ofreciendo el mínimo legal de 20 días por año trabajado, pero finalmente cedieron en la petición de los trabajadores de aumentar las indemnizaciones.

Podemos puso como fecha límite para cerrar el acuerdo este lunes 28 de agosto, como finalmente sucedió, y para lograrlo aceptó la subida de indemnizaciones. Lograr la firma en ese plazo era un objetivo declarado, según señalan fuentes de la negociación, y con este fin intensificaron las conversaciones este último fin de semana, después de que la formación enviase el pasado viernes su primera propuesta. Desde entonces se han producido varias de reuniones, algunas de más de ocho horas de duración, para fijar los términos finales del ERE.

El partido mejoró notablemente su oferta inicial en cuanto a indemnizaciones, con el objetivo de acelerar los plazos y lograr consumar las salidas en el mes de agosto. De esta manera, la formación logra que las salidas se produzcan en periodo estival, antes del inicio del nuevo curso, y lo hace sin agotar los plazos legales. El periodo de consultas con los trabajadores fijado por ley terminaba el 9 de septiembre; lo habitual es que en este tipo de negociaciones se apuren los plazos, pero las cesiones del partido ha adelantado los despidos 13 días, que no tendrán ya que abonar en las nóminas de los 73 trabajadores afectados.

Finalmente, tanto el Comité de Empresa de Estatal como el resto de territorios terminaron por rubricar el acuerdo este lunes, con excepción de Asturias, que mantiene desde hace meses un pulso con la dirección.

El 78% de las mujeres, despedidas

Uno de los aspectos más llamativos del proceso de despido colectivo es que Podemos ha centrado la mayor parte de los despidos en las trabajadoras mujeres, que serán las mayores afectadas por los despidos. En los territorios, las salidas se han producido de manera indiscriminada entre hombres y mujeres, puesto que la formación ya contemplaba la extinción de los contratos de todos sus empleados.

Pero en el ámbito estatal, la organización sí ha determinado que los despidos afecten a un número muy superior de mujeres que de hombres. Los despidos de mujeres casi duplican el de los hombres, tal como Podemos trasladó a los trabajadores durante la fase final de las negociaciones, donde Rocío del Val, gerente de la organización, ejerció como representante de la empresa. Según estos datos, sólo hay 12 salidas de varones frente a las 21 trabajadoras, de manera que el casi el 80% de las mujeres salen de la organización.

El resultado tras el ERE en Podemos es una plantilla fuertemente masculinizada, agravando el ligero desequilibrio que ya existía hasta ahora, donde había un 56% de varones. En total, según los datos facilitados por el partido, sólo conservarán su puesto de trabajo en la sede central 28 personas, de las que 22 son hombres y 6 mujeres. Es decir, el 78% de sus trabajadores serán hombres frente al 22% de mujeres.

Una proporción que no cumpliría los márgenes contemplados en la Ley 3/2007, de igualdad efectiva entre hombres y mujeres, que describe como «composición equilibrada» la presencia de mujeres entre un 40% y un 60%. Estas cifras han adquirido actualidad esta semana, después de que Yolanda Díaz anunciara una denuncia de Sumar contra la RFEF por incumplir estas proporciones en su Junta Directiva.

«Favorecer la paridad»

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En vista de la notoria desproporción, Podemos incluyó el domingo un criterio de voluntariedad, para que pudieran sumarse más varones de manera voluntaria al Expediente de Regulación de Empleo y corregir la situación, por lo que las cifras podrían haberse visto alteradas en el último momento. En el acuerdo, Podemos hace referencia a la «afectación voluntaria al ERE de quien así lo desee», como una medida para ver «corregido en la medida de lo posbile» este desequilibrio «favorecer la paridad en el personal afectado».

Una vez alcanzado el acuerdo, Podemos deberá comunicar el resultado de las negociaciones a la autoridad laboral y solicitar formalmente el ERE junto a una memoria explicativa que justifique las causas objetivas de la reorganización, además del número de trabajadores despedidos. La Autoridad laboral, dependiente del Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz, tendrá 15 días naturales a partir de la recepción de esta comunicación para autorizar o no la solicitud. Las comunicaciones individuales de los despidos se empezarán a emitir vía burofax o email a partir de esta misma semana.