martes, junio 18

Proyección de la política portuguesa

El 20 de septiembre del presente año, el cuerpo diplomático acreditado en Lisboa fue invitado por el Instituto de Promoción de América Latina y el Caribe (Ipdal) a un encuentro con el analista político Sebastião Bugalho.

Durante su intervención habló sobre su visión acerca de la política portuguesa para los próximos 36 meses. Cuando iba haciendo un recorrido por lo que Portugal ha vivido recientemente en su andar político, el hoy y una previsión hasta 2026, no pude evitar hacer un paralelismo del acontecer panameño…claro con las respectivas particularidades de dos países que se separan por el océano Atlántico, aunque prefiero decir que se unen a través de esta gran masa oceánica, lo que nos hace de muchas maneras, hasta parecernos…con esa vocación de servicios y vinculada siempre a la posición geográfica y su interconectividad con el mundo.

El expositor habló de la ventaja de contar con un país con estabilidad, mucha estabilidad, “a veces demasiado”, enfatizó; esa estabilidad es importante, para cualquier país, pero quedémonos con el nuestro.

Si por algo se ha caracterizado Panamá en su historia, y estos últimos cuatro años no han sido la excepción, ha sido por una estabilidad, contribuyendo así de forma indiscutible en ir consolidando su democracia, así como su economía, logrando ser uno de los países de la región con mayor crecimiento económico.

Portugal, por ser miembro de la Unión Europea, en los próximos 12 meses recibirá el segundo paquete de recursos económicos Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR), esto será una inyección que contribuirá a la economía lusa, de tal forma que podría tener un crecimiento de hasta 2%, mientras que la media europea podría estar estancada.

PRR es un programa de aplicación nacional, con un periodo de ejecución hasta 2026, con miras a implementar un conjunto de reformas e inversiones destinadas a reponer el crecimiento económico sustentable de largo plazo, después de la pandemia, reforzando el objetivo de conseguir una convergencia en todos los sectores, en especial en el económico, con Europa para la próxima década.

El Consejo Europeo creó el Next Generation EU, un instrumento de mitigación de impacto económico y social de la crisis, contribuyendo para asegurar el crecimiento sustentable de largo plazo y responder a los desafíos de la doble transición climática y digital.

Este instrumento contiene el mecanismo de recuperación y resiliencia, donde se encuadra el PRR, un plan de inversiones para todos los portugueses que incluye tres dimensiones estructurales: Resiliencia, transición climática y transición digital. (Recuperar Portugal).

Claro que Panamá no cuenta con esa condición de recibir ayudas económicas de terceros y menos de esas magnitudes, sin embargo, posee el Canal Interoceánico que inyecta una liquidez que pasa los $2.000 millones cada año fiscal; además, el país constituye un foco de atracción para inversión extranjera, lo que impacta en su economía de una forma dinámica e innovadora.

En otro aspecto, el país ibérico tiene una serie de conmemoraciones que podrían ayudar al ejecutivo a proyectarse, pues son eventos que en general unen a los portugueses de todas las corrientes políticas.

Entre ellas está el hecho de que Portugal el otro año conmemora el centenario del natalicio de un gran político y estadista luso, Mário Alberto Nobre Soares, cofundador del Partido Socialista y ocupó en varias ocasiones el cargo de primer ministro y presidente del país; así como también se conmemorarán los 50 años desde la restauración de la democracia. Todos estos acontecimientos, según el expositor, contribuyen a esa estabilidad mencionada al inicio.

En Panamá, celebraciones conmemorativas siempre hay; este año se alcanzan los 120 años desde la separación de Colombia y su ingreso al mundo de naciones independientes.

Con todo lo arriba mencionado, el panorama de una repetición de un gobierno de corte socialista en Portugal pareciera “asegurarse”, según el Dr. Bugalho.

Tanto así que el actual gobierno, “aunque” socialista, podría tomar las medidas no tan ortodoxas para su afiliación política de dar cabida al sector privado en las áreas de la educación y la salud, pues la población no está satisfecha con la prestación de estos servicios…hagamos un alto; todo esto parece coincidir con nuestra realidad, la población panameña no está satisfecha con la prestación de los servicios citados, así que más que una privatización, se podría dar cabida a unas prestaciones mixtas, es decir una colaboración público-privada, y esto ya se está dando en Panamá y podría seguir llevándose a cabo, de manera que se mejore la prestación de los servicios antes mencionados, de tal forma que la calidad de vida de los ciudadanos mejore.

Eso lo aclaró el expositor cuando le pregunté si no habría reacción por parte de algunos socialistas más “tradicionales”, al momento de privatizar estos servicios, y enfatizó que se trataba de colaboración, y que tal vez si podría ser privatizada la aerolínea lusa, Transportes Aéreos Portugueses (TAP).

En realidad mi consulta fue porque cada vez que hay privatización o nacionalización, esta última práctica, cada vez menos frecuente, siempre hay reacción de diferentes actores sociales, económicos y políticos que no están de acuerdo con lo decidido.

El Dr. Bugalho, con una previsión “quasi infalible”, aseguró que el gobierno socialista de António Costa cuenta con una triple supremacía que le “asegura” el triunfo en las próximas elecciones. Las supremacías son: presupuestaria, parlamentaria y popular.

Ahí vamos de nuevo con el paralelismo que intentamos hacer con la situación de Portugal y la de Panamá, siempre respetando las particularidades de cada país.

El Gobierno panameño también ostenta una supremacía parlamentaria, autosuficiente con los diputados del partido gobernante, y en muchas ocasiones sus propuestas son apoyadas por otros diputados de la “supuesta oposición”; la segunda supremacía es la presupuestaria, contando con el presupuesto más grande de la historia del país; sin embargo, en el último punto (supremacía popular) las cosas no están muy definidas.

En Panamá una vez restaurada la democracia, siempre ha habido alternabilidad de gobernantes de partidos diferentes. Hasta hoy, nunca el gobierno de turno gana las elecciones, pero bueno, nada está escrito en piedra, y eso se lo dejaremos a los politólogos y analistas políticos del país, pero de manera más certera serán los votantes que ejercerán su derecho el 5 de mayo de 2024, quienes tienen la última palabra.

Especialmente en este periodo ya preelectoral, las cosas solo se irán aclarando una vez las alianzas entre partidos y los de libre postulación ya estén dadas; así como la designación de sus vicepresidentes.

Otro aspecto importante que fue abordado por el analista político luso fue el manejo de la pandemia, la guerra en Ucrania y hasta la inflación en su país. Por la Unión Europea y hasta por la Organización Mundial de la Salud se ha reconocido que Portugal parece haber pasado estas pruebas con buena evaluación.

En Panamá, si bien es cierto que hay opiniones encontradas al respecto, la verdad es que organismos internacionales de salud han reconocido que en Panamá el número de víctimas no alcanzó valores alarmantes, como en otros países de otras latitudes, y hasta de los propios más cercanos; y el sistema de salud pública tampoco colapsó, marcando una diferencia de manejo y resultados con muchos países de la región, incluyendo el alto porcentaje de población cubierta con las vacunas contra la covid-19.

Algo que llamó la atención es que, según el Dr. Bugalho, en Portugal rige un sistema “presidencialista del primer ministro”, tal vez de forma jocosa quiso decir que, aunque el jefe de Estado es el presidente portugués, no deja de ser cierto que el primer ministro, quien es el jefe de gobierno, también tiene su cuota de poder muy influyente y hasta determinante.

En nuestro país el sistema de gobierno es presidencialista y con mucha concentración de poder, según los especialistas, pero no podemos negar que el parlamento, que es uno de los tres poderes, en algunos casos también “gusta” demostrar que su cuota de poder debe ser tomada en cuenta.

Dos países no pueden ser iguales, pero podemos aprender de la realidad de otros y vernos en su lugar, para emular sus aciertos, así como evitar cometer sus errores.

La democracia y sus valores son aspectos que se deben defender, y a la vez se deben consolidar de manera permanente, a través de una mayor participación de los diferentes sectores que conforman la sociedad, pues son estos actores sociales, económicos y populares, los que de una manera u otra inciden en la toma de decisiones de los que dirigen al Estado, independientemente del partido o a las agrupaciones políticas a las que pertenezcan.

Embajador de la República de Panamá ante la República de Portugal