miércoles, abril 24

Restricciones del Canal de Panamá encarecerán precios de la cadena de suministro global, estima Moody’s

La sequía del Canal de Panamá muestra que el clima es el nuevo culpable de los retrasos en las cadenas de suministro globales, constató Moody’s Investors Service.

En un reciente reporte, la calificadora señaló que los bajos niveles de agua en el Canal han llevado a que haya una restricción en cuanto al paso de barcos, que han generado efectos inmediatos, como el encarecimiento de ciertos bienes importados y otros productos.

Si la restricción se prolonga, Moody’s estimó que los precios de transporte, granos, petróleo, gas licuado y productos derivados del petróleo se encarecerán. Más aún dado que los barcos están transportando menos carga, lo que se podría traducir en una interrupción leve en la cadena de suministro.

“Los tiempos promedio de espera para transitar el Canal han aumentado, siendo los petroleros y los graneleros los más afectados. Creemos en la perspectiva de que si las restricciones continúan durante un período prolongado, aumentarán los precios del transporte y la disponibilidad de cereales, productos derivados del petróleo, gas natural licuado y determinados productos químicos”, se lee en el reporte.

Aunque las restricciones podrían afectar la cadena de suministro global, la calificadora cree que Estados Unidos (EE.UU) se podría ver más afectado con las exportaciones de materias primas y bienes que van hacia la costa este y el golfo de México, como cereales, petróleo y gas, así como las importaciones de bienes de Asia a EE.UU. “Una ausencia prolongada de lluvias en Panamá también causaría interrupciones en la cadena de suministro en Estados Unidos, similares a las experimentadas después de la pandemia”, advirtió.

Restricciones y sequía

Según Moody’s, los niveles de agua en el Canal de Panamá se han mantenido críticamente bajos durante el tramo más largo de la historia, un récord que lleva a restricciones de envío continuas. Explicó que para este año, el regreso del fenómeno meteorológico de El Niño ha exacerbado los efectos del cambio climático, provocando una crisis sin precedentes.

Mencionó que por casi tres meses el lago Gatún, principal fuente de abastecimiento para el Canal, ha mantenido niveles por debajo de los 80 pies (24 metros), en comparación con un promedio histórico de alrededor de 85 pies (26 metros).

Si bien la diferencia puede parecer pequeña, declaró que el nivel de agua en el lago tiene una relación directa con la profundidad de las embarcaciones que pueden navegar con seguridad, tomando en cuenta que para atravesar el Canal, el agua del lago se bombea hacia las esclusas y desemboca en el océano. Dicho lago se abastece de la lluvia.

Para evitar una nueva caída del nivel del agua, informó que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha introducido tres restricciones: 1) reducir el número de buques permitidos, cambiando el tránsito de 36 buques a 32 por día en promedio; 2) reducir el calado máximo permitido para los buques de 15,2 a 13,4 metros; 3) ha reducido el número de espacios para las esclusas panamax más pequeñas a 14 buques por día, mientras que los neopanamax se mantienen sin cambios en 10 buques por día.

Recordó que durante 2016 cuando los niveles de agua eran incluso más bajos que ahora, aunque por un período más corto, la ACP implementó límites más bajos que las restricciones actuales. Comparando esos límites inferiores con el calado medio de los buques.

“Aunque se han aplicado restricciones de reclutamiento por períodos breves, la ACP anunció el 10 de agosto que los límites actuales continuarán durante el resto de este año y hasta 2024, a menos que las condiciones climáticas cambien significativamente con respecto a las proyecciones actuales”, manifestó Moody’s.

Comercio

Estimó que alrededor del 2,5% al 3,5% del comercio marítimo mundial pasa anualmente por el Canal de Panamá. Asimismo constató que el efecto inmediato de las restricciones de envío de la ACP es un aumento sustancial en el número de buques, repartidos entre ambas entradas, Atlántico y Pacífico, que se encuentran en proceso de espera para transitar. “Alrededor de 129 buques están actualmente esperando para transitar (más del 50% no tiene plazas reservadas), que es sustancialmente mayor que los 90 buques normales”, refirió.

Otra consecuencia directa, dijo, es un aumento significativo en el tiempo promedio de espera antes de que se permita a los barcos transitar: alrededor de 10 a 12 días desde un promedio histórico de alrededor de 2 a 3 días (para los buques sin reserva de tránsito). Agregó que en comparación, los tiempos de espera se mantuvieron más o menos sin cambios durante el aumento de la demanda de bienes que siguió a la pandemia durante parte de 2021 y 2022.

En términos de productos clave que se transportan a través del Canal, Moody’s indicó que los datos muestran que el mayor impacto negativo lo sentirán los importadores de gases licuados del petróleo (GLP), como propano y butano.

Añadió que esta situación también afectará los buques portacontenedores, que también se encuentran reduciendo sus cargas, lo que va a provocar retrasos que pueden alterar moderadamente las cadenas de suministro durante la temporada alta antes del Día de Acción de Gracias y los feriados de diciembre en Estados Unidos.

Cambio climático

Con la experiencia que vive el Canal de Panamá con la sequía, Moody’s insistió en que los puertos y el transporte marítimo mundial tendrán dificultades para mitigar los riesgos climáticos físicos.

Consideró que la única manera para que los fabricantes reduzcan directamente su sensibilidad al riesgo climático físico es comenzar a regionalizar las cadenas de suministro abasteciendo y produciendo algunos bienes más cerca de sus sedes, ya que con el tiempo esto conduciría a menores volúmenes que los puertos deben manejar y una menor demanda de transporte marítimo, tomando en cuenta que más del 80% del comercio mundial se entrega por mar.

La calificadora citó como ejemplo las perturbaciones experimentadas tras la pandemia de coronavirus en 2021 y 2022 y el bloqueo del Canal de Suez en 2021, que destacan cuán sensibles son las cadenas de suministro globales y las líneas de producción justo a tiempo para los eventos externos.

Si bien la regionalización de las cadenas de suministro puede ofrecer una solución para que los fabricantes reduzcan su vulnerabilidad a los riesgos climáticos físicos, Moody’s sostiene que existen desafíos como la disponibilidad de capacidad de transporte aéreo y de camiones, así como el aumento de los costos de mano de obra y materiales. “Encontrar un equilibrio entre resiliencia y eficiencia sigue siendo una tarea compleja para muchas industrias mientras navegan por el panorama cambiante del comercio global”, comentó.

Balance económico

La ACP estimó que los ingresos para el año fiscal 2024 habrían sido aproximadamente un 4% mayores si no fuera por el impacto de la sequía. Sin embargo, tiene sólidos indicadores financieros debido a su desempeño operativo y un bajo saldo de deuda de $882 millones a junio de 2023.

“Las métricas financieras se mantendrán muy sólidas con un índice de cobertura de intereses en efectivo proyectado”, destacó Moody’s.

A largo plazo, la ACP planea invertir alrededor de $8.000 millones hasta 2030 en varios proyectos de capital, incluido uno para garantizar el agua para las operaciones del Canal. La financiación se dará con efectivo interno.

Por el momento, la calificadora indicó que el pronóstico actual de la ACP apunta a que los niveles de agua en el lago Gatún aumentarán lentamente para finales de septiembre. El mayor riesgo es si la lluvia no cae como se proyecta y los niveles de agua no se recuperan lo suficiente.