miércoles, abril 24

una visita ‘exprés’ para confrontar con el PP y ganar proyección

¿Oportunidad de oro para proyectarse o misión suicida? Esta es la incógnita que plantea la decisión del ‘president’ de la Generalitat, Pere Aragonès, de acudir este jueves al Senado a defender en solitario la amnistía en un formato que desde el principio se ha percibido como una encerrona del PP para desgastar a Pedro Sánchez y a los partidos independentistas que negocian la investidura. Aragonès acudirá sin apoyos, ya que han rechazado ir el lendakari, Iñigo Urkullu, el Gobierno y los barones socialistas que tenían derecho a hacerlo.

Pese a los peligros evidentes de la decisión, el ‘president’ y su equipo lo ven como una oportunidad que no podían dejar pasar. El motivo más confesable es poder defender «la amnistía y el fin de la represión» bajo más focos de los que tiene habitualmente en Catalunya. Además, la incomparecencia del núcleo duro del PSOE, le permite buscar un duelo con el PP que, como mínimo desde una óptica catalana, hace aumentar las expectativas del acontecimiento.

Desde el Palau de la Generalitat no esconden que uno de los ejes de la intervención -que será en catalán- perseguirá confrontar con los populares. «No dejaremos que el PP utilice Catalunya para sus intereses partidistas cuando ellos han sido promotores de la represión política», avisan. Otro de los ejes, no dejar en manos de otros el mensaje sobre Catalunya: «Sobre Catalunya habla el ‘president'», sostienen las mismas fuentes del Palau. Finalmente, también hay algo de épica y orgullo: «No nos da miedo ir», defendió el martes la ‘consellera’ Laura Vilagrà.

Pero la decisión de Aragonès de ir al Senado también tiene otra explicación menos confesable. Le brinda una oportunidad de oro para proyectarse en plenas negociaciones de la investidura. Si un problema ha tenido el ‘president’ desde las elecciones generales de julio ha sido hacerse un lugar en esta cuestión. Primero vio como Junts asumía todo el protagonismo y luego, cuando Sánchez tuvo que acercarse a Esquerra, por protocolo habló con Oriol Junqueras -presidente de ERC- y Gabriel Rufián -líder en el Congreso-. Este jueves, el micrófono será para él.

Intervención ‘exprés’

Aprovechando los focos, el ‘president’ no solo abordará la amnistía, sino que lo utilizará también para hablar de las otras dos condiciones de ERC para la investidura. Su renovada apuesta por el referéndum -a través del acuerdo de claridad- y la petición del traspaso de Rodalies. Eso sí, su presencia en el Senado será ‘exprés’. Tendrá el primer turno de intervención -unos 10 minutos- y luego se irá alegando motivos de «agenda». Por la tarde recibe en el Palau de la Generalitat el comisario de Trabajo y Derechos Sociales, Nicolas Schmit.

Una vez se marche Aragonès y tomen el turno de palabra los once presidentes del PP, será la portavoz de ERC en el Senado, Sara Bailac, la que les dé la réplica por un espacio de 10 minutos. Fuentes del partido republicano explican que será la única en tomar la palabra y no lo hará ningún otro senador por designación autonómica. Menos representación aún tendrá el PSOE que, tras el plantón del Gobierno y de sus presidentes autonómicos, solo estará representado por su portavoz en la Comisión, el excandidato a la Junta de Andalucía Javier Espadas

La única presencia que tendrá Junts será la de su portavoz en la Cámara alta, Josep Lluís Cleries, aunque este martes ya dejó claro en el hemiciclo que reclaman una amnistía «clara, concreta y técnicamente indiscutible». No perderán la oportunidad tampoco de intervenir el senador de EH Bildu Mario Zubiaga y del PNV Maria Dolores Etxano los senadores de Más Madrid, Compromís y Geroa Bai, aunque lo harán por un tiempo más reducido. 

El PP busca acorralar a Sánchez

El debate llega después de que el PP haya impuesto en el Senado un par de mociones contra Sánchez y la negociación con los partidos independentistas. En la última, aprobada este mismo martes, los socialistas terminaron por aliarse con ERC y Junts antes las críticas de los conservadores. La portavoz socialista, Eva Granados, evitó hablar sobre la amnistía, pero dejó bien claro su voluntad negociadora, siempre que los acuerdos estén dentro de la Constitución.

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Este jueves el PP mostrará en el Senado el gran poder territorial con el que cuenta a nivel autonómico. Una docena de presidentes acudirán a la Cámara alta a intentar acorralar a Sánchez por la amnistía, una medida con la que creen que “se va a acabar con la igualdad entre los españoles”. La mayoría absoluta de la que disfrutan los populares en el Senado les va a permitir impulsar semana tras semana iniciativas para intentar laminar al Gobierno, si es que el dirigente del PSOE logra finalmente ser investido y la legislatura echa a andar. 

La fotografía que va a conseguir el PP va a ser muy potente, aunque Alberto Núñez Feijóo no tiene previsto asistir al debate. Según ha informado el partido y el grupo parlamentario, porque cree que parecería que va a “supervisar” a sus presidentes y para evitar que parezca que hace un uso partidista del Senado. Este miércoles, Esteban González Pons, vicesecretario de la formación, ha caldeado el ambiente al tildar a Aragonès de “dictador” por decir que no se quedará a escuchar al resto de líderes autonómicos.