«Ahora le tocaba al novio». Así ha reaccionado la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a la noticia de que la Fiscalía de Madrid ha presentado una denuncia contra el empresario Alberto González Amador, su pareja sentimental, por un presunto fraude fiscal de fraude de 350.951 euros. Ayuso se ha declarado víctima de una campaña auspiciada por el Gobierno, a quien acusa de estar llamando a las televisiones para pedir «más madera» contra ella, y ha descartado que haya «ninguna trama» ni «red paralela» que implique su ejecutivo. «Yo respondo por mi gobierno», ha aclarado.
La noticia de la denuncia ha coincidido con una visita de la presidenta madrileña en Catalunya. Concretamente, en Castelldefels, donde se ha desplazado para acompañar al alcalde del PP, Manu Reyes, a un encuentro con la hostelería. Una visita que pretendía ser un revulsivo contra la ley de amnistía, a dos días para que el texto final se apruebe en el Congreso de los Diputados, pero que ha acabado enturbiado por la denuncia a su pareja y con la presidenta de la comunidad teniendo que dar explicaciones a la prensa sobre el asunto.
Sin embargo, no ha evitado que su presencia haya causado bullicio en las calles de este municipio del Baix Llobregat, donde gobiernan los populares, con algunas decenas de personas acercándose a la presidenta para hacerle fotos o expresarle su apoyo. Después del encuentro con Reyes y varios hosteleros en el Restaurante Andalucía de Castelldefels, Ayuso se ha desplazado a Barcelona donde participa en la IV edición de los premios ‘Héroes de Tabarnia’, junto al presidente de esta plataforma, Albert Boadella.
Acusación contra el Gobierno
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«Aquí no ha habido ni tramas ni redes paralelas ni nada de lo que se está intentando hacer desde la Moncloa, que me consta que desde primera hora está llamando también a las televisiones pidiendo ‘más madera’ y generar una trama donde hay una inspección fiscal a un ciudadano», ha declarado nada más llegar, tratando de rebajar la magnitud de la denuncia, refiriéndose a ella como una inspección rutinaria de Hacienda.
«Cualquiera que haya sufrido una inspección de Hacienda sabe como funciona, primero se te acusa y después te defiendes», ha aseverado Ayuso, tras denunciar también que su pareja sentimental no esté recibiendo un trato «normal» ni se le esté preservando su intimidad.
Además, se ha asegurado ser víctima de una campaña contra su «entorno» para atacarla políticamente, algo que asegura que empezó cuando accedió a la presidencia de la comunidad de Madrid hace cinco años. «Primer fue mi difunto padre, después mi hermano, posteriormente mi madre, mis primos, mi pueblo, mi barrio… Siempre buscan algo en mi entorno», ha remachado.
Contra la fiscal jefa de Madrid
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Un poco más tarde, Ayuso ha publicado un mensaje en X -antes Twitter- en el que señala que la actual fiscal jefa de Madrid, María Pilar Rodríguez Fernández, fue «directora general del Ministerio de Justicia con Zapatero».
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Concretamente, entre 2004 y 2009, fue asesora en la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia y, posteriormente, designada directora general de Modernización de la Administración de Justicia. Sin embargo, a lo largo de su carrera en el ministerio Fiscal, también destaca que pidió el archivo de la denuncia contra el PP por la destrucción de los ordenadores de Luis Bárcenas.
La acusación
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La Fiscalía de Madrid atribuye a González Amador un fraude de 350.951 euros en relación con el impuesto de sociedades de 2020 y 2021 a través de un entramado de facturaciones falsas y sociedades interpuestas, en relación con la empresa Maxwell Cremona Ingeniería y Procesos Sociedad para el Fomento del Medioambiente SL. Está acusado de dos presuntos delitos, uno de defraudación tributaria y otro de falsedad en documento. Ayuso y González Amador mantienen una relación sentimental desde 2021.

