La investidura del lehendakari suele producirse alrededor de dos meses después de las elecciones, según la experiencia de comicios anteriores, aunque no hay plazos legales fijados para ello.
De cumplirse esta regla no escrita, la designación del lehendakari de la XIII legislatura podría materializarse la semana del 10 de junio o la siguiente, justo después de las elecciones europeas, si la campaña electoral previa no interfiere y retrasa la constitución del Parlamento Vasco que salga de las urnas.
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Para ser investido presidente de Euskadi, el candidato necesita la mayoría absoluta del Parlamento (38 de los 75 escaños) en la primera votación y la mayoría simple de los votos emitidos en la última.
La Ley de Gobierno establece que si en el plazo de sesenta días desde la convocatoria del Parlamento para la investidura esta no se produce, el lehendakari en funciones deberá disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones, algo que no ha sucedido nunca en Euskadi.

