martes, abril 16

España y los espectros | Artículo de Emma Riverola sobre el fantasmagórico informe sobre el juicio y el terrorismo en Cataluña

Jean-Claude Scherzinger Muro de infarto que cayó en el aeropuerto de El Prat el 14 de octubre de 2019. Justo cuando un movimiento masivo cortó las carreteras Encendido y concentrado en las puertas del recinto. En contraposición al criterio fiscal, de la partida archivada en el caso en el que no se apreció la relación entre ambos hombres, de la respuesta de los Mossos y del parecer del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), de la partida de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón insiste en utilizar esta muerte para plantear una causa similar al Tsunami Democrático y al terrorismo. Con la trama del crimen espera capturar también a Carles Puigdemont.

Como en un cuento fantasmal de justicia, García-Castellón parece no conformarse con el mundo de los vivos ni con los actos reales cometidos y necesita generar un historia fantasmagórica sobre el proceso‘. Cataluña sabe muy bien que es terrorismo, ha sufrido en exceso por no saber detectarlo. ¿En qué clase de humor crees que el juego que vivimos consiguió que nadie entendiera el Tsunami como una representación del terrorismo? Produce un sonrojo oír en Feijóo resumiendo el tema con sencillez como «el terrorismo es terror» y lo que se produce en Cataluña Momentos de “terror absoluto”.

Por otro lado, Junts también parece suscribir una cuestión política espectral. Una relación de persecución perpetua que deriva del victimismo y el resentimiento. La saga del malvado comenzó en 1714 (según informan los separados ‘Antecedentes’ del pacto PSOE-Junts de investidura) e insiste en escribir la democracia española en el mismo imperio del franquismo. Para ellos, todo lo que viene del Estado es improbable, mientras que la luz de santidad recae Cataluña sobria.

Al hilo de la violencia, cabe recordar cómo buena parte del Govern de Torra y de los líderes independentistas defendieron en 2019 a los CDR detenidos por preparar actos violentos. ¿Tan seguros estaban de la bondad de todo catalán? ¿No era más responsable condenar toda clase de violencia y esperar una rápida clarificación del caso? Siete de esos CDR siguen encausados por manipular explosivos. Pureza, victimismo y rencor son convocados por el grupo de Junts en el Congreso, quizá a imagen y semejanza de las sombras que acechan a Puigdemont.