La asesoría brindada al Banco Interamericano de Desarrollo a través de la información
Las brechas de género son un patrón persistente en el mercado laboral de Panamá. El país ha experimentado avances en la reducción de las violaciones de género a lo largo de los años; sin embargo, aún persisten desafíos importantes, particularmente dentro del mercado laboral. La participación laboral de las mujeres de 25 a 54 años aumentó del 49% al 71% entre 1990 y 2020, reduciendo el rezago a 24,61 puntos porcentuales en 2020, pero aún hoy en el inicio del progreso de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. (OCDE) en 18,00 puntos porcentuales.
Esta es una de las principales conclusiones del informe “Estrategias empresariales para reducir las brechas de género en Panamá” del Banco Interamericano de Desarrollo. Ante esta situación, la participación y el compromiso de las empresas privadas son la clave para reducir las brechas de género en el entorno laboral, indica el BID.
Aumentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral para reducir la brecha en el medio aumentará gradualmente la oferta laboral y el Producto Interno Bruto de Panamá aumentará en un 6,4%, lo que respalda la importancia del desempoderamiento femenino.
Este documento del organismo internacional detalla algunas estrategias que diversas empresas implementan para reducir la vulneración de género. También hacer recomendaciones al Estado panameño.
“Es posible abordar y buscar brechas generales en el mercado laboral de Panamá. Las empresas estadounidenses han demostrado su voluntad y compromiso para cerrar estas brechas, por lo que es un paso importante en la dirección correcta. Sin embargo, para que este cambio sea realmente efectivo, necesitamos un esfuerzo conjunto entre el sector privado y el Estado». Este esfuerzo incluye un aumento de la reversión financiera y la prestación directa de servicios por parte del Estado, recuerda el BID.
Un primer grupo de consejos se centra en aprobar directamente el vínculo que tienen las iniciativas de igualdad de género con las empresas que se suman a esta iniciativa, para orientarlas y fortalecer su compromiso en materia de igualdad de género. Entre las estrategias que implementa el BID se encuentra la creación de comunidades prácticas entre empresas para compartir desafíos y buenas prácticas; Promover compromisos públicos con objetivos concretos de igualdad de acceso, igualdad salarial e igualdad en puestos de liderazgo incentivando la rendición de cuentas por los logros; promover el Sello Empresa Mujer y crear un listado de empresas lideradas por mujeres para incorporarlas a los cronogramas de entrega de las empresas participantes de la iniciativa; y crear orientación sobre cómo las empresas pueden promover la conciencia de género en las comunidades donde operan”.
En un segundo conjunto de recomendaciones, súmese al BID, se debe buscar establecer la relación que tienen las iniciativas de igualdad de género con los diferentes organismos públicos para fortalecer normativas y políticas públicas que brinden un entorno más favorable para la inclusión y el empoderamiento femenino. “Entre ellas se encuentra el fortalecimiento de iniciativas públicas existentes como el cumplimiento de la ley 56 de 2017, que obliga a las instituciones públicas a mantener al menos un 30% de mujeres entre sus miembros directos; contribuir a la implementación del Plan Nacional por la Igualdad Salarial 2022-2025; imponer reglas que favorezcan la conciliación y la responsabilidad en los cuidados, como aumentar la duración de la licencia de paternidad atendiendo a un préstamo que no incremente el coste del trámite; y fomentar el desarrollo de esquemas de innovación para el cuidado infantil como sistemas de gestión entre empresa, trabajador y Estado».
Buenas prácticas para las empresas panameñas
Cinco empresas han sido abandonadas en la información. El primero fue ADMIOS con su programa ‘Develop[Her]’, que promueve la capacidad y la contratación en tecnología. Ante el reducido número de mujeres en carreras de desarrollo de software, esta empresa pretende ofrecer una campaña de concientización y capacitación sobre los beneficios y posibilidades de dichas carreras. Una desarrolladora dirigió los 6 episodios, que atrajeron a más de 90 mujeres.
Nueve de ellas se pondrá en contacto con la empresa para pedirle asesoramiento sobre cómo y dónde iniciar sus estudios. Desarrollar[Her] promueve oportunidades en el proceso de desarrollo y promoción profesional de las mujeres. «También puede conducir indirectamente a la atención médica, debido al hecho de que los empleados del sector tecnológico a veces permiten una mayor flexibilidad de horarios y/o trabajo remoto/teletrabajo, lo que puede ayudar cuando existen responsabilidades de cuidado», añade.
Otra empresa constituida fue Komunika por ‘MujerES’. Durante dos conjuntos de habilidades, los colaboradores recibieron un impulso en su desarrollo personal y profesional, incentivando su postulación a vacantes de diseño.
Mientras que Dell Technologies en su sede en Panamá ha implementado un canal de confidencialidad y seguridad para reportar quejas laborales por motivos generales. “De esta forma, las mujeres toman en cuenta la responsabilidad de organización ante posibles incidentes de violencia o violencia. Dell demuestra cómo las empresas pueden instalar sistemas y crear una cultura interna para que las mujeres se sientan seguras”.
Aunque no es una empresa perdida, sí se la menciona en el Banco Nacional de Panamá con su Centro de Atención Integral a la Primera Infancia. En este lugar existe un espacio seguro para bebés y niños de entre 1 y 5 años, mientras sus madres trabajan en la organización. Este es el resultado de que no sólo las mujeres de la bancada evitan interrumpir su desarrollo profesional en la organización, sino que sus hijos acceden a una educación de calidad. “Este centro BNP es un ejemplo de cómo las grandes empresas pueden avanzar con mimo en la distribución de espacios y servicios para los empleados”.
Persiste la informalidad
Según el BID, en función de la calidad de los empleados, las mujeres reconocidas están significativamente expuestas a la vulnerabilidad del trabajo informal. “Si la tarea de las mujeres ocupadas en sectores de baja productividad es menor en Panamá que en el sector latinoamericano (42% y 52% respectivamente), del total de mujeres en sectores de baja productividad, sólo el 11% está afiliada al sistema de pensiones, cuando este indicador es del 18% en América Latina”.
Por lo tanto, las mujeres ingresan significativamente menos que los hombres. En 2017 la brecha de remuneración de las mujeres en el sector formal estandarizada con la remuneración de los hombres es del 41,4%. “Esta brecha es mucho mayor entre las personas empleadas en el sector informal, donde el 50% es alto”.
Aunque han logrado avances en Panamá, las mujeres ocupan menos puestos de liderazgo que los hombres. La proporción de puestos ejecutivos ocupados por mujeres fue del 46% y la proporción de puestos en el poder ejecutivo ocupados por mujeres fue del 20% en 2020. De manera similar, solo el 23,7%, el 25% y el 12,5% de las pequeñas, medianas y grandes empresas, respectivamente. están encabezados por mujeres, concluyó el estudio.

