martes, abril 16

Javier Milei asume la presidencia argentina

Este domingo en Buenos Aires, y como es tradición en Argentina -que cada cuatro años celebra las investiduras presidenciales el 10 de diciembre-, el economista Javier Gerardo Milei se convirtió oficialmente en el nuevo presidente del país sudamericano. La jornada de instalación incluyó el paso del listón presidencial de la mano del destacado Alberto Fernández.

El evento fue planeado al detalle y comenzó casi una hora más tarde de lo previsto: poco antes de las 12 de la noche del día argentino comenzó el acto oficial de inauguración que debía reunirse en el Congreso de la Nación. Temprano en la mañana, militantes del partido del nuevo presidente La Libertad Avanza (LLA) se acercan al lugar para celebrar la llegada de su líder a la Casa Rosada. Desde sus filas sociales, Milei convocó a la ciudadanía a acudir a la ciudad con la bandera argentina debajo de la entrega. «Viva la libertad, cariño». La larga espera con las altas temperaturas que caracterizan a Buenos Aires en esta época del año provocó el desánimo de varios militantes, que presenciaron el paso de las ambulancias.

La ceremonia de entrega fue breve y concisa. En primer lugar, el destacado vicepresidente y exdiputado Cristina Fernández de Kirchner volvió a hablar para explicar en detalle cuáles serían los pasos en el acto oficial de toma de posesión del presidente electo. Hace minutos, en el Congreso han sonado las estrofas del himno nacional argentino. En el Congreso, la militancia esperaba a Milei al grito de «Libertad».

Milei subió a las 11.30 hora local rumbo al Congreso, acompañada de su hermana y su jefe de campaña, Karina Milei. Por su parte, Fátima Flores, expresó su esperanza de que el Congreso escuche a los padres del presidente electo.

Ceremonia de investidura

El acto oficial comenzó con el jurado de la flamante vicepresidenta argentina Victoria Villaruel -al mismo tiempo que Milei se dirigía al Congreso para asumir la presidencia-. Después de recorrer algunos recintos del Congreso, el presidente electo fue dirigido a la Asamblea Nacional para la transferencia oficial del poder.

«Invitemos al presidente electo a prestar juramento», dijo Cristina Kirchner. En el recinto nos encontramos con el rey Felipe VI, así como con el resto de delegaciones extrajeras: Gabriel Boric (Chile), Santiago Peña (Paraguay), Luis Lacalle Pou (Uruguay) y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski. El presidente brasileño, Lula da Silva, no asistió al evento, pero envió su nombre al canciller, Mauro Vieira. El expresidente brasileño Jair Bolsonaro y el presidente de Vox, Santiago Abascal, también acogieron con satisfacción la cita.

Luego de un “Sí, juro”, se convirtió en el nuevo presidente de los argentinos. Abajo, el destacado presidente, Alberto Fernández, dejó los atributos correspondientes: el palo y la banda. Una imagen que ha quedado grabada en la memoria de los argentinos. En el Congreso se escuchó el grito: «Viva la libertad».

Una diferencia respecto a ocasiones anteriores fue que Milei prefirió reducir su discurso en el Congreso argentino para dedicar más tiempo a la militancia de cara a su punto de partida para el triunfo en las elecciones presidenciales. El objetivo de esta decisión tiene un doble sentido: por un lado, marcar distancias respecto a los políticos locales -a aquellos que desprecian como «la casta»- y, por otro, buscar el modelo Stadounidense llevando a cabo una discurso desde la balanza del Congreso.