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Juan Urriola dimite de la Secretaría de Energía

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Juan Urriola presentó su renuncia al cargo de secretario nacional de Energía, según se anunció oficialmente en las últimas horas. Su dimisión se produce a pocos meses de haber asumido la responsabilidad en esta cartera estratégica, en medio de un período de transición institucional y de expectativas por una nueva agenda energética nacional.

El anuncio de la renuncia generó diversas reacciones dentro del ámbito político y energético, dado el perfil técnico del funcionario y los desafíos que enfrentaba el país en esta área. Según trascendió, la decisión habría sido tomada por motivos personales, aunque no se ofrecieron detalles adicionales sobre las razones específicas de su salida.

Urriola había sido designado en el cargo con la misión de liderar los esfuerzos del gobierno en materia de planificación energética, sostenibilidad, diversificación de la matriz energética y fortalecimiento institucional del sector. Durante su breve gestión, encabezó iniciativas orientadas a impulsar la transición energética y promover una mayor participación de fuentes renovables, además de buscar mecanismos para mejorar la eficiencia en el consumo de energía.

El Ministerio de Energía es esencial en la creación de estrategias públicas vinculadas a la producción, distribución y uso responsable de la energía, en un escenario de creciente demanda por adoptar prácticas más sostenibles y disminuir la dependencia de energías no renovables. En este contexto, la dimisión de Urriola genera dudas sobre la permanencia de los proyectos clave y la estabilidad institucional de la organización.

Uno de los aspectos que despertaba más interés era la creación de un plan para avanzar hacia la descarbonización, alineado con los compromisos ambientales que el país ha asumido a nivel internacional. Además, se había comenzado a reevaluar la normativa existente para facilitar la adopción de tecnologías sostenibles y promover la inversión en infraestructuras energéticas modernas.

Durante sus intervenciones públicas, Urriola había insistido en la necesidad de consolidar una política energética a largo plazo, con visión de Estado y basada en criterios técnicos, económicos y ambientales. También promovía el diálogo con el sector privado, las comunidades locales y los organismos internacionales como ejes fundamentales para lograr una transición ordenada y justa.

Con la salida del ahora exfuncionario, se espera que el Ejecutivo anuncie en breve el nombre de su reemplazo, quien deberá asumir de inmediato los compromisos en curso y dar continuidad a los planes ya trazados. En este contexto, varios actores del sector energético han manifestado su interés en que el próximo titular cuente con una visión integral, capacidad técnica y apertura al diálogo interinstitucional.

La dimisión ocurre en un período en el que se están organizando significativas licitaciones en el sector eléctrico y se discuten asuntos cruciales como la regulación del mercado de generación distribuida, el refuerzo de redes inteligentes, la movilidad eléctrica y el acceso universal a la energía.

Grupos de la sociedad civil relacionados con asuntos ambientales y de energía han manifestado su deseo de que el cambio en la dirección no implique un paso atrás en los esfuerzos para desarrollar un sistema energético más inclusivo, sostenible y resistente. Asimismo, enfatizan la relevancia de preservar la transparencia y la participación ciudadana en las decisiones que impactan el sector.

A pesar de su corta permanencia, Urriola deja una serie de lineamientos que podrían servir de base para la elaboración de una política energética de largo aliento. Sin embargo, el nuevo liderazgo que asuma la Secretaría deberá enfrentar no sólo los desafíos técnicos y financieros del sector, sino también las expectativas sociales de contar con un servicio energético confiable, asequible y ambientalmente responsable.