Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Junqueras, a la cárcel | Por Joaquim Coll

Junqueras, a la cárcel |  Por Joaquim Coll

Realmente, ¡vivir para ver! Tras la amnistía, que el ministro Félix Bolaños ha repetido hasta la saciedad que abría el camino a la concordia, la paz social y la superación de los errores del pasado, Carles Puigdemont afirma desafiante desde Francia que regresa para culminar la secesión que dejó a medias en 2017. Por su parte, Oriol Junqueras, tan proclive al martirologio, se declara dispuesto a volver a la cárcel para lograr la independencia. Ambos transmiten señales de derrota anticipada. Ni el uno ni el otro han aprendido nada del pasado, pero mientras el primero juega a ser el listo, el republicano insiste en el rol de bobalicón. Hace seis años y medio, Puigdemont huyó en el maletero de un coche con destino a Bélgica, donde las cosas no le han ido mal del todo. Ha logrado ser eurodiputado, que ningún juez europeo quisiera extraditarlo y, finalmente, vendiendo sus siete votos a Pedro Sánchez, ha obtenido una amnistía que ni en sus mejores sueños creía posible. Junqueras, en cambio, hizo tres años y medio de cárcel, no pudo ir a Bruselas, ha perdido todos los recursos ante la justicia, y a fecha de hoy sigue inhabilitado. Por eso, a diferencia del expresident fugado, todavía no puede ser candidato en unas elecciones.