La militarización de la seguridad interna, una crisis del sistema de salud pública, la reducción de la pobreza extrema, el drama de los desaparecidos, una bajada histórica del modelo y un país más polarizado en términos políticos son sólo algunas de las corrientes de México que Andrés Manuel López Obrador entrará el próximo 1 de octubre cuando enviará la presidencia a Claudia Sheinbaum o Xóchitl Gálvez, las candidatas que actualmente se disputan la presidencia de una sola vez. La tarjeta de peso militar del gobierno es uno de los legados que el presidente dejará a su sucesor. Según el ‘think tank’ México Evalua, el Ejército y la Armada controlaban, a finales del año pasado,…
Más violento y polarizado: el México que dejó a López Obrador a su sucesor

