miércoles, julio 17

Monty Python y el extraño adolescente, de Olga Merino

Más de 40 años después de su terrible experiencia, la película «La vida de Brian» (1979), de los Monty Python ingleses, vuelve a revelar mucha certeza en sus viejos sarcasmos. Por ejemplo, contra La inexorable división de la izquierda.. Posteriormente resuenan los ecos de aquel brillante gag en el que los cuatro militantes del lamado Popular de Judea se reencuentran con un nuevo miembro de su grupo, donde finalmente acceden a su entrada en la formación proclamando su eterna contaminación a los romanos. «¡A los únicos que odiamos incluso más que a los romanos son a los cabrones del Frente Popular Judío, a los disidentes!», dice uno de ellos. A continuación mencionaremos otras siglas además de otras separadas (Frente Popular del Pueblo Judío y Unión Popular) hasta el punto de que nadie más sabe que nadie conoce a nadie.

Lo de siempre, vámonos. La misma sopa despreciable de letras que murmuraban en el corazón de la Transición entre leninistas, ‘troskos’ y eurocomunistas, que acusaban de claudicación a los más radicales. La misma imagen que te sugiero ahora. La marcha al Grupo Mixto de los cinco diputados de Podemos, el voto de dimisión (en Madrid y Galicia) y la previsible competencia en las elecciones europeas que se afrontan en Sumar. Irene Montero, la exministra de Igualdad, es la más favorecida para ganar esta candidatura (el día que nos soldarán las dudas).

Ego y capillitas

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«Se veia comer». Es una frase conveniente que las madres de los años utilizaban mucho en el menú para recuperar con cierta complacencia el garrote de la fatalidad, frase que, si bien molesta, sólo resaltaba la suficiente perspicacia. Si lo vi venir, entonces la implosión de Vistalegre 2, con la posterior salida de Errejón y la toma íntegra de Sumaren un bol, sin incorporarlos a la maquinaria. Egos demasiados, demasiadas capillitas, intereses demasiado personales.. Defecto de transparencia. Refugiarse ante las críticas. La sombra ampliada de Pablo Iglesias, que nunca antes se había visto. Lo más ideológico del laboratorio de la política andaluza. Preguntas para elegir, una sonrisa, una mano tierna, es preferible a una cena fructífera Hubo muchos gruñidos, pero desde el entrenamiento de Yolanda Díaz también se cometieron errores.

Hay muchas cosas oscuras en Europa, en el mundo, como para desperdiciar el capital político creado en el siglo XV a partir de la indignación ciudadana. Para navegar hacia un horizonte, luchar por batir, retumbar y una tripulación musculosa. Puede que en la ‘nueva izquierda’ haya perdido el concepto de socialdemocracia, pero su afán no dista mucho de lo que todavía queda: esperanza. Mejores condiciones de vida y acceso a la cultura para el alcalde, para la gente del pastel. No más flores.