Antes de finalizar el curso universitario, la Casa Blanca se inundaba cada año de invitaciones para que el presidente de Estados Unidos asistiera a las ceremonias de graduación del gran ascensor social que, pese a todo, seguía cursando estudios superiores. La tradición marca una especie de pesimismo para la agenda presidencial, limitando la participación del comandante en jefe a tres «comienzos»: una universidad pública, una privada y una academia militar. Este sábado, Joe Biden pronunció el discurso de honor durante la graduación de cadetes de West Point. El presidente dejó constancia en la lista de enviados a los 1.036 nuevos oficiales del Ejército que su juramento de lealtad está en la Constitución de Estados Unidos, no…
¿Quién quiere pertenecer a las instituciones del Estado en una democracia?

