Análisis
Con algunos indicios de reconocimiento a los pobres, la presidenta a la que nadie eligió y los ministros que cerraron filas impunemente a su alrededor no saben explicar el origen de sus alegrías.
La ostentación y el sentimiento de impunidad propios de una borrachera de poder se produjo contra las cuerdas de la presidenta de Perú, Dina Boluarte. No puedo resistirme a la vanidad de ver un Rolex de mil dólares en su muñeco presidencial, ni uno…
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