Desde el año 2019, existe una Ley que adopta medicamentos contundentes para abordar el defraudación fiscal, así lo explicó Ricardo Solís, jefe de Defraudación Fiscal de la Dirección General de Ingresos (DGI). En entrevista solo detalla que cuando la suma defraudada supera los trescientos mil balboas, se configura como un delito fiscal.
Por otro lado, el titular de la DGI menciona que, a diferencia del fraude fiscal, la evasión fiscal involucra montos inferiores a $300,000.00.
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Solís también aclara el procedimiento de investigación, indicando que el Ministerio Público sólo puede implementar la presentación de una denuncia por parte de la DGI, previa autorización del Tribunal Fiscal Administrativo.
DGI, Ley de evasión y defraudación fiscal
El jefe de fraude fiscal destaca la importancia del elemento de malicia en estos delitos, afirmando que la evasión y fraude fiscal implican una intención deliberada de reducir o evitar el pago de cantidades, a través de acciones como declaraciones falsas o simulaciones.
Además, Solís expresó la idea de que estas investigaciones son nuevas, afirmando que este modelo se implementa desde 2010, subrayando así la continuidad de los esfuerzos para combatir estos delitos fiscales.
Estas declaraciones ponen énfasis en la proactividad de las autoridades nacionales en la lucha contra el fraude fiscal, reiterando su compromiso con la transparencia e integridad en el sistema tributario del país.

